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Paca y Tola

Paca y Tola se hicieron famosas al quedarse huérfanas en 1989, cuando un cazador furtivo mató a su madre en Tineo (Asturias). Las dos oseznas fueron depositadas en el monasterio de Obona y entregadas a agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). Fue el comienzo de su vida en cautividad llena de cuidados humanos, las oseznas parecidas a osos de peluche fueron criadas a biberón despertando la ternura y el interés del público.

Paca y Tola pasaron a ser custodiadas por el Principado de Asturias, y luego por el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) en sus instalaciones de Llanes. Como en Asturias no existía un cercado adecuado para las osas, esta fueron trasladadas de Llanes a Vic (Cataluña) posteriormente a El Hosquillo (Cuenca).

Finalmente en 1996, las osas regresaron a Asturias, su tierra natal. Fueron trasladadas al cercado del Monte Fernanchín situado en el límite de los concejos de Santo Adriano y Proaza. Una doble valla electrificada protege su territorio, en el cual disponen de espacios para comer, bañarse y trepar por las rocas en semilibertad.

Se puede ver a las osas a las doce del mediodía cuando bajan de la zona alta del monte a comer, salvo en periodo de hibernación (desde últimos de noviembre hasta primeros de marzo) en el cual permanecen en estado de letargo invernal en el interior de sus oseras. Aunque puedan salir ocasionalmente para dar un pequeño paseo las probabilidades de verlas en el periodo de hibernación son mínimas.

Paralelamente a la historia de Paca y Tola se ha desarrollado la Senda del Oso.

En el año 2004, un desprendimiento rompió el cercado y las osas fueron trasladadas temporalmente al parque de Cabárceno (Cantabria).

La Fundación Oso de Asturias (FOA) puso en marcha un proyecto de crías en cautividad. Se construyó un nuevo cercado en Santo Adriano, al que trasladaron a Paca y Tola en el año 2008. Desde Cabárceno llego Furaco, un oso pardo macho con el fin de procrear con las osas.

El año 2009 pasará a la historia por ser el de la monta de Tola. Después de un largo cortejo y varios intentos frustrados, Furaco ha conseguido copular con la osa Tola, este hecho ha sido noticia desatando la euforia colectiva. Falta saber si Tola está preñada, y si Paca también entrará en celo.

No sabremos si las osas tendrán crías hasta la primavera del 2010 (tras el periodo de hibernación), si alguna de las osas estuviese preñada el parto se produciría en el interior de la osera donde hibernaran.

Al morir su madre, Paca y Tola se convirtieron en el símbolo de supervivencia contra el furtivismo despertando el interés del público y de los medios de comunicación.

Una historia de ternura y de esperanza

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