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Ruta de las Xanas

Ruta de las Xanas

  • Autor: admin
  • Fecha de Publicación: 11, Abr 2014
  • Categoría:
  • Dirección: Santo Adriano, Asturias, 33115

Ruta de Las Xanas / Valdolayés

La ruta de las Xanas se encuentra en el corazón del centro de Asturias, este magnífico desfiladero es el hermano pequeño de la Garganta del Cares, pero para muchos senderistas mucho más bello y menos masificado. Fue declarado Monumento Natural por el Principado de Asturias, en Abril de 2002.

Ruta de las Xanas

La ruta del Desfiladero de las Xanas, tanto por su gran interés natural, paisajístico y didáctico, como por su escasa dificultad, es una de las mejores elecciones como ruta de iniciación para pequeños y mayores. La senda fue tallada en la roca, en un antiguo proyecto para conectar los pueblos de Pedroveya, Rebollada y Dosango con el valle del Trubia. En nuestro caminar hacia Pedroveya, iremos atravesando varios túneles esculpidos en la piedra.

Su ubicación, en el Concejo de Santo Adriano, la hace accesible en pocos minutos desde las principales ciudades de Asturias. Al no ser una ruta ni muy larga ni muy exigente ( el trayecto de ida y vuelta se hace en unas 3 o 4 horas) con un recorrido de 8 km y unos 500m de desnivel, es ideal para hacer en cualquier época del año y para todas las edades.

El nombre del desfiladero hace honor a las hadas de la mitología astur, Las Xanas, hadas que habitan en los ríos y las fuentes de esta hermosa región.

Como llegar

Si tomamos como referencia Oviedo, hay que coger la N-634 dirección Grado, al llegar a Trubia hay que girar a la izquierda siguiendo el valle del río Trubia, después de pasar Tuñón y a unos trescientos metros antes de llegar al pueblo de Villanueva, en el margen izquierdo de la carretera, nos encontraremos el parking y zona recreativa de Las Xanas.

Mapa desfiladero de las Xanas

Aquí dejaremos el coche y nos encontraremos con un panel informativo del recorrido por el Monumento Natural del Desfiladero de Las Xanas.

El Itinerario

plano ruta de las xanasPara acceder al sendero hay que subir por la cuneta de la carretera que lleva a Tenebro durante unos 200 m, hasta el acceso al margen derecho a una senda bien marcada y señalizada con una losa de piedra que indica el comienzo del desfiladero.
Comenzamos aquí a ascender suavemente por el sendero de piedras, ganando altura sin gran dificultad. A nuestra espalda dejamos los valles de Proaza y los montes que separan Teverga de Quiros.

Unos cuantos metros más arriba nos adentraremos de lleno en el desfiladero, la zona más abrupta con numerosos túneles tallados en roca. Con el río a nuestros pies, en este tramo habrá que tener especial cuidado, pues en algunos puntos hay más de 80m de precipicio. Eso sí, los tramos más vertiginosos, están protegidos con pasamanos de cuerda para mayor seguridad de los senderistas.

Poco a poco la senda va saliendo del estrecho y se interna en el bosque de hayas y castaños que se vuelve especialmente hermoso en el otoño. El camino recorre el bosque y atraviesa el río de las Xanas por un pequeño puente de madera. Tras avanzar en ascenso un poco más, saldremos a un territorio abierto, de prados de pasto, desde donde se sube a la ermita de San Antonio, guardada por un tejo centenario. Este hermoso lugar es el final de la ruta de las Xanas.

Una vez aquí solo nos queda regresar por el mismo camino hasta coger el coche o dirigirnos a reponer fuerzas e ir a comer a Casa Generosa en Pedroveya que es un pueblo con una interesante arquitectura popular.

Después de comer haremos el regreso por la Ruta de Valdolayes por lo que la excursión continúa por Dosango y Valdolayés.

Pedroveya

Pedroveya es un pintoresco pueblo de montaña con hórreos, casas típicas y un ambiente apacible. En la plaza del pueblo hay un bar que sirve para recuperar las energías gastadas en la subida a las Xanas. La excursión sale de la población por la carretera de La Cotina y a 200 metros gira a la izquierda por una pista de hormigón que sube a Dosango, señalizada con marca del PR-AS-187 Senda de Valdolayés.

Dosango

El camino desciende hasta el cauce del río de la Llaguna y sube a Dosango por la empinada ladera del valle. El repecho es largo y duro. Es la última cuesta de la ruta y, con poco de paciencia y esfuerzo, enseguida se logra llegar a las calles de Dosango. Las casas de la aldea se levantan a ambos lados de la calle principal, con sus hórreos, establos y pajares, y las esquinas muestran señales blancas y amarillas del sendero de pequeño recorrido. En la placita de la entrada hay que girar a la derecha, subir hasta el cruce de la parte alta del pueblo y girar a la izquierda por la pequeña carretera que se dirige a la Collada y Tenebredo. El camino a partir de aquí es más cómodo y apacible. A 500 metros de Dosango aparece un desvio a la izquierda señalaizado con un poste del sendero PR-AS-187; aunque el hito de madera está tirado en el suelo y medio cubierto de vegetación, el carril se distingue perfectamente en una zona de pastos y colinas cubiertas de helechos. La ruta atraviesa un collado y emprende el descenso directo al paraje de Valdolayés. Rápidamente, en pocos minutos, se llega a una curva muy cerrada que corte el terreno en horizontal y salva una parte muy empinada de la ladera. Antes de llegar a la siguiente horquilla aparece por la derecha un sendero que conduce a los restos del castro celta El Colladín. Su ubicación no es fácil de encontrar pero los aficionados a las ruinas prehistóricas pueden acercarse al poste del tendido eléctrico y buscar las piedras entre la vegetación, a unos 300 metros del camino principal.

Carretera de Tenebredo

La pista de Valdolayés traza una serie de curvas en la ladera del monte, pasa cerca de la construcción de una toma de agua y sale a la carretera de Tenebredo. Se ha de girar entonces a la izquierda por la cuneta de la carretera hasta llegar al área recreativa Las Xanas por la carretera, donde teníamos el coche.